Trenes de España, bajo la sombra de graves tragedias

Trenes de España, bajo la sombra de graves tragedias

Foto: Xinhua

Los accidentes de tren han dejado cientos de muertos en España durante las últimas décadas. Descarrilamientos, choques y atropellamientos han marcado la historia del transporte ferroviario del país. Este 28 de octubre, el choque de dos trenes en Urda, Toledo, volvió a encender las alertas, meses después del accidente de Adamuz, Córdoba, que dejó 46 personas fallecidas en enero de 2026.

 

Uno de los primeros accidentes graves de este siglo ocurrió el 3 de julio de 2003 en Chinchilla, Albacete, donde un tren de pasajeros chocó de frente contra uno de mercancías. El saldo fue de 19 muertos y 38 heridos.

 

 

El 3 de julio de 2006, un tren del metro de Valencia descarriló y causó la muerte de 43 personas, mientras que otras 47 resultaron heridas.

 

En junio de 2010, 12 personas murieron en Castelldefels, Barcelona, cuando un tren arrolló a un grupo de peatones que cruzaba las vías.

 

El 24 de julio de 2013 ocurrió una de las peores tragedias ferroviarias del país. Un tren Alvia que viajaba de Madrid a Ferrol descarriló cerca de Santiago de Compostela, en la zona de Angrois. La investigación determinó que circulaba a una velocidad superior a la permitida. El accidente dejó 80 personas fallecidas y 145 heridas. Años después, otros descarrilamientos en O Porriño, en 2016, Vacarisses, en 2018, y Castellgalí, en 2019, también causaron víctimas mortales.

 

A inicios de 2026, otro accidente sacudió a España. El 18 de enero, un tren de la empresa Iryo que viajaba de Málaga a Madrid descarriló y colisionó con un tren Alvia de Renfe que cubría la ruta entre Madrid y Huelva. La tragedia dejó 46 personas muertas y más de un centenar de lesionados. Las autoridades comenzaron las investigaciones para conocer qué provocó el accidente.

 

 

Este 28 de octubre, el choque en Urda, Toledo, sumó otro episodio a esta lista. Según los primeros reportes, un tren AVE de Renfe que se dirigía a Sevilla impactó por detrás contra un convoy de Iryo que estaba detenido en la vía. Varios vagones descarrilaron y algunos cayeron por un terraplén. El balance provisional difundido reportó al menos 68 personas fallecidas y 53 hospitalizadas, 15 de ellas en estado grave.

 

Los accidentes de Angrois, Adamuz y Urda destacan por la gravedad de sus consecuencias. Mientras avanzan las investigaciones, estas tragedias mantienen la atención sobre los riesgos que enfrenta el transporte ferroviario en España.

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