Mientras en Brasil la victoria de Lula da Silva generaba gran conmoción por haber superado todos los pronósticos, en Serbia se daba una sorpresa similar. Las elecciones en el país balcánico dieron por ganador a la Lista Estudiantil, que obtuvo el 52,6% de los votos frente al 39,2% de la coalición encabezada por el Partido Progresista Serbio (SNS). El resultado pone fin a más de una década de dominio político de Aleksandar Vučić y abre la posibilidad de un gobierno encabezado por una fuerza nacida fuera de los partidos tradicionales.
Según proyecciones de Ipsos y Cesid, 140 de los 250 escaños parlamentarios serán para la Lista Estudiantil, suficientes para alcanzar la mayoría absoluta. El oficialismo obtendría 103 bancas, una diferencia que refleja la magnitud de su derrota.
Vučić reconoció el resultado apenas una hora y media después del cierre de las urnas. "A juzgar por una muestra estratificada, está claro que perdimos estas elecciones", declaró ante sus seguidores en la sede de su partido, en Belgrado.
???????? | Multitudinarias celebraciones estallaron en Belgrado tras confirmarse la victoria histórica de la "Lista Estudiantil" en las elecciones parlamentarias anticipadas. El movimiento acaba con 14 años de mandato del SNS de Aleksandar Vučić. pic.twitter.com/WkDTeD2LZF
— Mundo en Conflicto ???? (@MundoEConflicto) October 26, 2026
La jornada registró una participación del 68,8% del padrón, cerca de diez puntos porcentuales por encima de las elecciones parlamentarias de 2023 y una de las cifras más elevadas de la historia reciente de Serbia.
El proceso electoral llegó bajo cuestionamientos de 24 organizaciones no gubernamentales serbias, que advirtieron sobre la ausencia de condiciones para celebrar comicios "libres y justos". Para supervisar la votación, los estudiantes desplegaron una red de voluntarios que participó junto con observadores internacionales.
De una tragedia ferroviaria a un movimiento nacional
El origen de la fuerza vencedora se remonta al 1 de noviembre de 2024, cuando el derrumbe de una marquesina de hormigón en la estación ferroviaria de Novi Sad provocó la muerte de 16 personas.
El accidente ocurrió después de las obras de rehabilitación del edificio, cuyos contratos fueron cuestionados por falta de transparencia. Para los manifestantes, la tragedia representaba las consecuencias de años de corrupción e impunidad.
Las primeras protestas comenzaron en las universidades, donde los estudiantes organizaron bloqueos de facultades y exigieron investigaciones independientes, publicación de contratos públicos y responsabilidades por las muertes.
Las movilizaciones se extendieron a otras ciudades y alcanzaron dimensiones que no se registraban desde la caída del expresidente yugoslavo, Slobodan Milošević, en 2000. Con el paso de los meses, el reclamo incorporó una demanda política concreta: convocar elecciones anticipadas.
Vučić rechazó inicialmente esa exigencia, acusó a los estudiantes de actuar como mercenarios y calificó las protestas como un "intento de golpe de Estado". Sin embargo, en septiembre convocó los comicios, un año antes de lo previsto.
Fin de ciclo en Serbia. La Lista Estudiantil desplazó a Aleksandar Vučić tras 14 años en el poder al obtener la mayoría absoluta con el 52% de los votos y 140 escaños.
— Nacho Montes de Oca (@nachomdeo) October 26, 2026
Al ganar la mayoría absoluta (+140 escaños), la Lista Estudiantil tiene el poder de formar el nuevo Gobierno y… pic.twitter.com/Ujtb7M15H2
Quiénes son los estudiantes que derrotaron al oficialismo
La Lista Estudiantil reunió 250 candidatos provenientes principalmente de la sociedad civil, entre ellos académicos, médicos, ingenieros, juristas, agricultores y artistas. Muchos carecían de experiencia partidaria, mientras que el cardiólogo y profesor universitario Ilija Srdanović encabezó la candidatura.
La agrupación no responde a una única corriente ideológica. En su interior conviven sectores proeuropeos y grupos próximos a la derecha nacionalista, unidos por el objetivo de desplazar al SNS del gobierno.
Su programa propone:
- Crear una unidad policial especializada bajo supervisión de una fiscalía independiente.
- Auditar grandes proyectos de infraestructura.
- Establecer mecanismos para recuperar bienes públicos obtenidos mediante corrupción.
También plantea reformas en el regulador de medios y la radiotelevisión pública, concursos basados en mérito para empresas estatales y medidas relacionadas con vivienda asequible, educación y atención sanitaria.