El primer operador del servicio de emergencias 911 contactado cuando la condenada a muerte Christa Gail Pike sobrevivió a dos inyecciones letales en una prisión de EEUU asumió que la llamada de auxilio era una broma telefónica, informó este martes el diario The New York Post tras acceder a las grabaciones del incidente.
"Estamos tratando de averiguar si esto es algo real que está sucediendo y si necesitamos enviar una ambulancia, o si se trata de alguien que básicamente está gastando una broma o haciéndonos una falsa alarma grave", declaró el operador, quien atendió la llamada hora después de que Pike recibiera la primera dosis de pentobarbital.
NEW: Newly released 911 recordings capture the chaotic aftermath of Tennessee's failed attempt to execute Christa Pike, with dispatchers questioning whether the emergency calls were real.
— Fox News (@FoxNews) October 13, 2026
Pike survived two doses of a lethal execution drug before being hospitalized and later… pic.twitter.com/sqRQNGCtUO
En el transcurso de la siguiente hora, el operador recibió mensajes contradictorios de funcionarios: algunos descartaron la necesidad de una ambulancia, mientras que otros solicitaron asistencia casi de inmediato.
Quien llamó no pudo proporcionar un código de verificación para confirmar la autenticidad del aviso, por lo que la operadora terminó llamando al Centro de Control del Departamento Correccional de Tennessee, EEUU, para corroborar la información.
"Estamos tratando de averiguar si esto es algo real que está sucediendo y si necesitamos enviar una ambulancia, o si se trata básicamente de una llamada de broma o de alguien que nos está haciendo 'swatting' (una falsa alarma grave)", comentó la operadora.
Según el abogado de Pike, Randy Spivey, su clienta permaneció atada a una camilla en la cámara de ejecución durante casi una hora, mientras el personal médico le insertaba al menos siete agujas, una de las cuales se dobló 90 grados al salir de su brazo.
Los testigos fueron evacuados rápidamente de la sala de observación tras informar que habían escuchado fuertes ronquidos provenientes de detrás de una cortina.
Pike, de 50 años, fue trasladada de urgencia al hospital en estado de inconsciencia, y sus abogados temían que hubiera sufrido muerte cerebral, pero despertó seis días después, recibió el alta hospitalaria y fue devuelta a prisión, donde continúa recibiendo atención médica, según sus abogados.
Condenada por el asesinato de su compañera de estudios Colleen Slemmer en 1995, Pike iba a ser la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de dos siglos, pero tras sobrevivir a dos dosis del barbitúrico las autoridades estaduales ordenaron suspender las ejecuciones hasta finales de año.
Un portavoz del Departamento de Correcciones de Tennessee dijo que el estado "siguió cada paso del protocolo de ejecución legal" y que "el químico de la inyección letal del protocolo ha sido consistentemente eficaz".
El protocolo de ejecución por inyección letal de dosis única del estado de Tennessee utiliza este fármaco para sedar al prisionero, provocar la detención de la respiración y, en última instancia, un paro cardíaco.
Le inyectaron dos dosis letales de barbitúrico a Christa Pike… y sigue viva.
— Dr. Isaac Chávez Díaz (@DrChavezDiaz) October 2, 2026
Soy anestesiólogo y te explico qué pudo fallar. Hilo ???? pic.twitter.com/k8ahlih8sm
Por su parte, el gobernador Bill Lee ordenó "una revisión integral por terceros para determinar exactamente qué ocurrió".
Según NBC News, es la segunda vez ejecución fallida en Tennessee en lo que va de este año: Tony Carruthers, sentenciado a la pena capital por tres asesinatos en 1994, recibió un aplazamiento de un año después de que los verdugos no consiguieran encontrar una vena para una vía intravenosa de respaldo en mayo pasado.