Mark Zuckerberg, Elon Musk y Jensen Huang habrían intervenido directamente ante Donald Trump para impedir que avanzara la creación de un organismo de supervisión de inteligencia artificial financiado por la propia industria, informó The Wall Street Journal, citando fuentes anónimas familiarizadas con el asunto. Según el medio, los tres empresarios hablaron por separado con el presidente estadounidense y plantearon sus objeciones a la iniciativa.
La propuesta buscaba establecer un organismo regulador y de estándares inspirado en la Financial Industry Regulatory Authority (FINRA), una organización privada sin fines de lucro que actúa como regulador independiente de las empresas de corretaje y los mercados de valores en Estados Unidos. La iniciativa en torno a la IA fue impulsada por Demis Hassabis, científico jefe de Google y responsable de DeepMind.
El temor a concentrar todavía más poder
La resistencia atribuida a los CEO de Meta, X y NVIDIA no habría surgido únicamente de un rechazo general a la regulación. Una de sus preocupaciones era que el nuevo esquema terminara concentrando mayor influencia en OpenAI, Anthropic y DeepMind, considerados tres de los principales laboratorios estadounidenses dedicados al desarrollo de IA.
Billionaire tech CEOs Mark Zuckerberg, Elon Musk and Jensen Huang spoke with President Donald Trump last month and convinced him to block efforts to establish an AI industry-funded regulator, according to a report.
— Forbes (@Forbes) September 17, 2026
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Las conversaciones entre los empresarios con Trump habrían provocado que el presidente no siguiera adelante con la propuesta. El episodio también expone una dificultad dentro de la Casa Blanca. De acuerdo con el Journal, funcionarios de la administración han señalado a altos ejecutivos del sector que alcanzar consensos regulatorios resulta complicado cuando los CEO contrarios a determinadas medidas pueden contactar directamente con el mandatario.
La discusión ocurre mientras algunos de los protagonistas cuestionan públicamente la necesidad de imponer nuevas reglas. Zuckerberg ha defendido que las compañías poseen un "fuerte incentivo natural" para garantizar que sus sistemas respondan a los intereses de las personas, debido a que los usuarios no elegirían agentes que no hagan lo que les piden.
El responsable de Meta también sostuvo que "cada laboratorio tiene la responsabilidad y el incentivo para avanzar al ritmo necesario para entrenar sus modelos de forma segura". En ese sentido, Zuckerberg ha manifestado preferencia por la apertura a evaluadores y asesores independientes en lugar de una ralentización de la industria.
Huang rechaza elegir entre seguridad y velocidad
Jensen Huang también se pronunció contra la idea de que desarrollar rápidamente inteligencia artificial implique sacrificar seguridad. Durante el evento Dreamforce de Salesforce calificó esa disyuntiva como "falsa" y sostuvo: "Definitivamente podrías tener ambas cosas a la vez".
Su postura sobre la intervención gubernamental fue más explícita: "No necesitamos nuevas leyes — no necesitamos nuevas regulaciones". Para el CEO de NVIDIA, las compañías deberían avanzar hasta tener suficiente confianza para lanzar productos que el mercado valore.
Musk, por su parte, ha mostrado una posición menos lineal ante las advertencias sobre los riesgos de la tecnología. El empresario cuestionó las publicaciones del exinvestigador de Anthropic Jacob Coxon, quien vaticinó una posible extinción humana provocada por la IA durante la próxima década. Sin embargo, cuando Dario Amodei, CEO de Anthropic, pidió moderar el ritmo de los modelos más avanzados y mejorar la coordinación en seguridad, Musk respondió: "Dario tiene razón".
El debate permanece abierto dentro de la propia administración. Trump ha priorizado acelerar el desarrollo estadounidense frente a China, mientras el secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que el gobierno está "abierto a discusiones para evitar riesgos compartidos".