El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó los llamados que podrían frenar el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y calificó como un "engaño" las advertencias que, a su criterio, amenazan con detener una industria estratégica para el país. Las declaraciones se dan en medio de una suerte de psicosis alimentada por el miedo a la evolución de la IA.
Durante una conversación con Jensen Huang, CEO de Nvidia (en All-In Podcast), Trump sostuvo que los centros de datos pueden generar riqueza para estados y comunidades, además de considerarlos una infraestructura central para el desarrollo tecnológico. También afirmó que la IA tendrá una importancia superior a la de Internet y defendió que Estados Unidos mantenga su posición en la competencia internacional por esta tecnología.
Trump vinculó esa postura con China y aseguró que cualquier obstáculo al desarrollo estadounidense podría beneficiar al país asiático. Bajo esa lógica, insistió en que su administración no permitirá que las advertencias sobre la IA se conviertan en un freno para la industria.
El mandatario también descartó escenarios en los cuales los robots o los sistemas de inteligencia artificial terminen tomando el control del mundo. Sin embargo, introdujo un matiz al reconocer que el desarrollo tecnológico debe abordarse con prudencia y que es necesario actuar con cuidado.
MUST SEE: Amazing moment as President Trump calls Nvidia CEO Jensen Huang while he's on stage at the All-In Summit.@POTUS on AI Doomerism: “I'm telling you, it's all a hoax… and we're not going to let that happen.” pic.twitter.com/ZP8cCaSMqG
— The All-In Podcast (@theallinpod) September 14, 2026
Singularidad
Consultada por NotiPress, Kristi Boyd, especialista senior en IA confiable de SAS, pidió mantener una postura crítica frente a las afirmaciones de que la inteligencia artificial ya alcanzó la singularidad. Recordó como antecedente la victoria de Deep Blue, el sistema de IBM, sobre un humano en ajedrez: aquel avance también provocó afirmaciones de que la singularidad había ocurrido. Según explicó durante SAS Innovate Tour en Ciudad de México, una reacción similar apareció cuando los modelos de lenguaje consiguieron aprobar evaluaciones profesionales o médicas.
Para Boyd, que una IA supere a las personas en determinadas tareas no significa necesariamente que se haya alcanzado la singularidad. Consideró que el término arrastra una historia capaz de generar temor y sostuvo que la discusión debería centrarse en qué capacidades se quiere delegar a estos sistemas y cuáles deben permanecer bajo decisión humana. También llamó a los medios a utilizar el concepto con cautela por el impacto que puede tener fuera de los círculos especializados.
Para Trump, la cautela no implica detener una industria durante años mientras se discuten sus posibles riesgos. Su postura coloca el énfasis en mantener el ritmo de desarrollo y preservar la capacidad competitiva de Estados Unidos.
La defensa de Trump incluye de manera particular a los centros de datos. Según su planteamiento, estas instalaciones pueden transformar comunidades y generar nueva actividad económica. También cuestionó las dificultades regulatorias al decir que pueden llevar a empresas estadounidenses a colocar infraestructura fuera del país.
Huang respaldó durante la conversación la intención de fortalecer la carrera de inteligencia artificial en Estados Unidos y sostuvo que el objetivo debe ser extender sus beneficios entre industrias, empresas, estados y personas.
En este sentido, Trump afirmó que la competencia tiene además una dimensión estratégica. Resumió su posición con la idea de que "quien gana la IA, gana", una formulación con la que sintetizó el liderazgo tecnológico como un factor decisivo para el futuro económico y geopolítico de Estados Unidos.
Por su parte, el mandatario cerró su intervención vinculando esa apuesta con la inversión, afirmando que ya está llegando a Estados Unidos. Su argumento mantiene así una línea definida: admitir la necesidad de prudencia frente a la inteligencia artificial, pero rechazar que esa precaución se traduzca en detener su expansión o limitar la infraestructura necesaria para desarrollarla.