La Operación Águila Alta no ha registrado hasta ahora resultados del lado mexicano, informó Ricardo Trevilla Trejo, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), quien adelantó que la próxima semana habrá un encuentro con autoridades estadounidenses para intercambiar información y dar seguimiento a los resultados obtenidos por ese país.
Durante la conferencia matutina del 11 de septiembre en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, Trevilla Trejo explicó que el operativo abarca una franja fronteriza de cinco kilómetros, tomando como centro la Mesa de Otay, con una profundidad de 500 metros. México y Estados Unidos realizan acciones desde sus respectivos territorios.
Del lado mexicano participan alrededor de 800 elementos en patrullajes terrestres, además de equipos antidrones semifijos y móviles. De acuerdo con el secretario de la Defensa, estos sistemas tienen capacidad para inhibir drones a una distancia de tres kilómetros y se utilizan dos o tres equipos para cubrir la franja correspondiente a México. Estados Unidos realiza un esquema similar mediante operaciones espejo.
????????México puso en marcha la Operación Águila Alta en la frontera entre Tijuana y San Diego, con alrededor de 800 elementos militares y equipos capaces de inhibir drones a una distancia de hasta 3 kilómetros. ????️ pic.twitter.com/rq8YkQglgT
— Digital News QR (@DigitalNewsQR) September 11, 2026
Trevilla Trejo agregó que en toda la frontera permanecen desplegados 10 mil elementos de la Guardia Nacional y alrededor de 3 mil 300 efectivos militares que ya se encontraban asignados a los estados fronterizos. Sobre el empleo de drones por parte de grupos delictivos, señaló que las autoridades mexicanas no han percibido un incremento en su utilización en esa zona.
La información compartida por autoridades estadounidenses indica, según el funcionario, que esos dispositivos son utilizados principalmente por personas dedicadas al tráfico ilegal de migrantes. Trevilla Trejo distinguió esa actividad de lo observado en estados como Michoacán y Sinaloa, donde dijo que organizaciones criminales emplean drones de otra manera, sin detallar las modalidades.
Claudia Sheinbaum precisó que se trata generalmente de drones comerciales y no de aparatos equipados con armas. Explicó que son utilizados para obtener imágenes y observar si existen patrullas fronterizas o personal estadounidense en determinados puntos, con el propósito de facilitar cruces ilegales.
La presidenta también relacionó el contexto operativo con la reducción de los flujos migratorios. Señaló que en diciembre de 2023 se hablaba de cerca de 20 mil personas diarias, mientras actualmente se registran alrededor de 300 a 350 encuentros con autoridades de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, cuyos casos derivan en retornos a México.
La Operación Águila Alta fue presentada como un esquema bilateral para detectar e inhabilitar drones comerciales utilizados por delincuentes para vigilar movimientos de las autoridades durante actividades de tráfico de personas y drogas. El despliegue comenzó el 31 de agosto y está previsto que concluya el 21 de septiembre de 2026, con fuerzas de ambos países operando desde sus respectivos territorios.