El caso de Guadalupe Cepeda, una mujer de 63 años que fue víctima durante dos años de un impostor que se hizo pasar por el cantante Enrique Iglesias en redes sociales en 2025, cobró relevancia recientemente, luego de que la Secretaría de Seguridad Ciudadana alertara por este tipo de fraude en México.
De acuerdo con Infobae, en aquel momento, el supuesto artista inició el contacto mediante mensajes privados y posteriormente construyó un vínculo sentimental con ella, al grado de hacerle creer que había una relación entre ambos.
El engaño también tuvo consecuencias económicas, pues Guadalupe entregó más de 3,000 dólares en tarjetas de regalo. El fraude fue descubierto cuando su esposo investigó el número telefónico utilizado por el supuesto cantante y posteriormente la pareja confirmó con el equipo de Enrique Iglesias que el artista no mantiene este tipo de contacto privado con sus seguidores.
Este caso es un ejemplo de la modalidad conocida como “Artista Enamorado”, en la que delincuentes utilizan fotografías, nombres e información pública de celebridades para crear perfiles falsos en Facebook, Instagram o WhatsApp. Desde esas cuentas buscan contactar directamente a sus víctimas y hacerles creer que fueron seleccionadas de manera especial por el famoso.
#BoletínSSC | #AlertaCibernética | La #SSC a través de la Unidad de la #PolicíaCibernética, alerta a los usuarios de la red pública de internet sobre la estafa del “Artista Enamorado” en la cual los ciberdelincuentes crean perfiles falsos utilizando la identidad de celebridades… pic.twitter.com/qOfweWcnFI
— SSC CDMX (@SSC_CDMX) August 18, 2026
Según la SCC de la Ciudad de México, la estafa suele avanzar de manera gradual. Primero, el delincuente inicia una conversación aparentemente inocente; después mantiene contacto frecuente para generar confianza y desarrolla un supuesto vínculo afectivo. Una vez que la víctima está emocionalmente involucrada, aparecen las solicitudes de dinero bajo pretextos como problemas médicos, gastos legales, boletos de avión, regalos, pagos de aduana o membresías exclusivas.
En otros casos, el objetivo no es obtener dinero de inmediato, sino robar información personal. Los estafadores pueden solicitar fotografías de documentos, datos bancarios, contraseñas o códigos de verificación, que posteriormente pueden utilizar para cometer robo de identidad o acceder a otras cuentas.
Una señal de alerta es que una celebridad contacte de manera privada y no solicitada a uno de sus seguidores. Para verificar un perfil se recomienda revisar su insignia de autenticidad, compararlo con las cuentas oficiales del artista y hacer búsquedas inversas de sus fotografías. Si ya hubo contacto, es importante no enviar dinero ni información sensible, bloquear al usuario y conservar las conversaciones y capturas como evidencia.