Desde antes del amanecer, decenas de personas comenzaron a formarse en la junta auxiliar de San Baltazar Campeche para obtener una de las fichas del programa Viviendas para el Bienestar.
Con sillas plegables, sombrillas, botellas de agua y la esperanza de acceder a una casa propia, hombres y mujeres soportaron varias horas de espera, e incluso algunos contemplaban pasar la noche en el lugar con tal de no perder la oportunidad de registrarse.
Ante este panorama, Imagen Poblana entrevistó a varios de los asistentes para conocer por qué decidieron apostar por este programa en lugar de los esquemas tradicionales de adquisición de vivienda, así como su percepción sobre el costo de las rentas en Puebla y el conocimiento que tienen sobre las casas que ofrece el Gobierno Federal.
Las largas filas reflejan una realidad que enfrentan miles de poblanos: la dificultad para comprar una vivienda mediante los esquemas tradicionales de financiamiento; la falta de acceso a créditos como Infonavit o FOVISSSTE, los altos intereses, los requisitos para obtener puntos y el incremento en el costo de las rentas fueron las principales razones que llevaron a los solicitantes a buscar una alternativa.
Rubén, uno de los asistentes, explicó que decidió registrarse porque el costo de rentar una vivienda se ha vuelto difícil de sostener. “Las rentas están caras, 3,500 (pesos), y queremos tener una propiedad. Si hay una ayuda, hay que aprovecharla", comentó.
Afirmó que no cuenta con opciones como Infonavit o FOVISSSTE y que, aunque desconoce las características de las viviendas que ofrece el programa, acudió con la esperanza de obtener información y poder acceder a una casa.
La historia de Carmen es similar; vendedora de papas y sin una vivienda propia, aseguró que incluso dejó de trabajar para acudir al registro. Explicó que, si no alcanzaba una de las 300 fichas que se entregaban ese día, estaba dispuesta a permanecer toda la noche formada para intentar ser atendida al día siguiente.
"No tengo casa y no cuento con los recursos para adquirir una, esta convocatoria representa una oportunidad para quienes no podemos comprar por otros medios", expresó.
De igual manera, consideró que las rentas en Puebla se han encarecido, al igual que el costo de vida.
Por su parte, Lucía dijo que eligió el programa porque considera que ofrece mayores facilidades que los créditos tradicionales. “Antes tenías que juntar puntos y los intereses subían mucho”, explicó.
Actualmente, renta una vivienda y considera que el dinero destinado al alquiler no representa una inversión, ya que nunca se convierte en patrimonio.
Y a diferencia de otros solicitantes, dijo haber visitado una casa muestra, donde conoció que las viviendas cuentan con dos recámaras, sala-comedor, cocina, un baño completo y área de lavado, aunque reconoció que todavía desconoce los esquemas de financiamiento y pago.
Y así, mientras la fila seguía creciendo, la constante era la misma: familias, trabajadores informales, comerciantes y personas que pagan renta coincidían en que tener una vivienda propia se ha convertido en una meta cada vez más complicada de alcanzar por la vía tradicional, por lo que el programa Viviendas para el Bienestar representa, para muchos, una oportunidad que no quieren dejar pasar.