Los discos compactos volvieron a ganar espacio en la industria musical, aunque su nueva vida tiene poco que ver con aquel ritual de elegir un álbum y colocarlo en un reproductor. Las ventas de CD crecieron 16% durante la primera mitad de 2026 en Estados Unidos y alcanzaron 16.3 millones de unidades, según el reporte semestral de Luminate, la plataforma de análisis de datos e inteligencia comercial más importante de la industria del entretenimiento.
Más allá de la música
La historia parecía escrita hace años. El streaming había convertido millones de canciones en un servicio disponible con apenas un toque en la pantalla. Sin embargo, el formato físico decidió volver a escena, sobre todo el CD, el cual tuvo un avance superior al vinilo, cuyas ventas aumentaron 2.4% durante el mismo periodo.
El regreso del CD no responde únicamente al deseo de reproducir música. El estudio identifica un cambio en la forma en que las nuevas generaciones se relacionan con este formato. Cerca de la mitad de los compradores de la generación Z y millenials no cuenta con un reproductor de CD, una señal de que el disco es solo un medio para escuchar canciones sino también un objeto de colección.
Las ediciones especiales, los empaques, los libros de fotografías, las tarjetas coleccionables y otros artículos incluidos con los álbumes físicos han fortalecido el atractivo del formato. En este contexto, adquirir un CD representa para muchos seguidores una manera de respaldar a sus artistas favoritos y conservar una pieza tangible en una industria dominada por el consumo digital.
BTS y el K-pop empujan las ventas físicas
El K-Pop fue el gran conquistador del formato físico durante la primera mitad de 2026. El álbum ARIRANG, de la banda surcoreana, BTS, encabezó las ventas estadounidenses de CD durante las primeras 26 semanas del año, con 567 mil unidades. Le siguieron THE SIN : VANISH, de ENHYPEN, con 286 mil 400 copias, y GOLDEN HOUR: PART.4, de ATEEZ, con 263 mil.
El reporte señala que los aficionados al K-Pop lideran tanto las actividades de compra como las de participación, una combinación visible en la demanda de ediciones físicas y artículos asociados con los artistas.
Las tiendas de gran formato también ganaron terreno. Cadenas como Target y Walmart concentraron 28.7% de las ventas físicas de álbumes, frente a 23.3% registrado durante la primera mitad de 2025.
La nostalgia también entra en la bandeja
El regreso del CD también coincide con un mayor interés por música de otras décadas. El 60% de los consumidores de la generación Z declaró escuchar principalmente canciones de la década de 1990 o anteriores, frente al 18% registrado en 2021.
Esta tendencia va ligada a la creciente resurrección de formatos de épocas pasadas. De acuerdo con un estudio de Vevo, 65% de la generación Z afirma experimentar de forma recurrente lo que denominan "nostalgia prestada" (borrowed nostalgia), que es el anhelo por estéticas, música o vivencias de décadas que jamás experimentaron en persona.
La nostalgia influye además en las decisiones de compra: 55% de los consumidores de la generación X y 41% de los millennials afirmó que este este es un factor determinante al momento de adquirir CD. Así, el formato suma compradores atraídos por los recuerdos y a jóvenes interesados en sentir una conexión emocional con lo no vivido y, en parte, para alejarse del estrés de la hiperconectividad actual.