Las intensas tormentas eléctricas registradas en los últimos días en Puebla y otras entidades del país han reavivado diversas creencias sobre las acciones que deben evitarse durante una descarga eléctrica; mientras algunas recomendaciones tienen sustento científico, otras forman parte de mitos populares.
De acuerdo con información del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, uno de los riesgos más importantes dentro de una vivienda es el contacto con el agua corriente y los aparatos conectados a la red eléctrica.
Advierten que durante una tormenta eléctrica es recomendable no bañarse, ducharse, lavar trastes ni manipular grifos, ya que la electricidad de un rayo puede desplazarse a través de las tuberías y alcanzar a una persona que esté en contacto con el agua.
Asimismo, recomiendan evitar el uso de electrodomésticos y equipos conectados a la corriente, como computadoras de escritorio, televisores o lavadoras, debido a que una descarga puede propagarse por el cableado eléctrico. También se aconseja no utilizar teléfonos fijos con cable durante la tormenta.
En cuanto a las ventanas, los expertos explican que permanecer alejado de ellas es una medida preventiva, principalmente por el riesgo de que los fuertes vientos rompan los cristales o proyecten objetos hacia el interior de la vivienda, más que porque los rayos ingresen directamente por una ventana abierta.
Por otro lado, uno de los mitos más extendidos es que usar un teléfono celular atrae los rayos; las autoridades señalan que los celulares son seguros siempre que no estén conectados a un cargador enchufado a la corriente eléctrica.
También es falso que permanecer dentro de una casa garantice protección absoluta, aunque una vivienda es el refugio más seguro durante una tormenta, es necesario evitar el contacto con instalaciones eléctricas, tuberías y objetos metálicos para reducir cualquier riesgo.
Otra creencia desmentida por los especialistas es que los rayos solo impactan objetos altos o que nunca caen dos veces en el mismo sitio. En realidad, un mismo lugar puede ser alcanzado en repetidas ocasiones.
Asimismo, la protección de un automóvil no proviene de sus neumáticos de hule, sino de la carrocería metálica, que funciona como una jaula de Faraday.
Las autoridades de Protección Civil recomiendan buscar refugio en un edificio sólido o dentro de un automóvil con las ventanas cerradas tan pronto como se escuchen truenos, permanecer resguardado al menos 30 minutos después del último estruendo, desconectar aparatos eléctricos que no sean indispensables y evitar permanecer en espacios abiertos, bajo árboles aislados o cerca de cuerpos de agua.
Ante la temporada de lluvias, en la que las tormentas eléctricas son frecuentes en Puebla, seguir estas recomendaciones respaldadas por evidencia científica puede reducir significativamente el riesgo de accidentes y salvar vidas.