El Mundial 2026 muestra un cambio directo en la forma de administrar el tiempo de juego. Las nuevas reglas de la FIFA reducen maniobras tradicionales de demora, como retener el balón, alargar sustituciones o retrasar reanudaciones, pero también incorporan pausas regladas que pueden ordenar decisiones tácticas durante el partido.
El cambio más visible contra la pérdida de tiempo recae en los porteros. La FIFA aprobó que el guardameta sea sancionado con tiro de esquina para el rival si controla el balón con las manos o brazos durante más de ocho segundos. La regla sustituye el castigo anterior de tiro libre indirecto y añade una cuenta visual de cinco segundos del árbitro.
Las reanudaciones también quedaron sujetas a una cuenta regresiva visible. Si el árbitro considera que un saque de banda, saque de esquina o saque de meta se retrasa deliberadamente, puede activar una señal de cinco segundos. Cuando el balón no entra en juego al finalizar la cuenta, la sanción puede entregar el saque al adversario o conceder un tiro de esquina, según el caso.
Las sustituciones dejaron de ser una herramienta flexible para consumir tiempo. Los jugadores sustituidos deben salir del campo en diez segundos desde la señal arbitral o desde la aparición del tablero. Si no lo hacen, el suplente no podrá entrar hasta la primera interrupción posterior a un minuto de reloj corrido.
El torneo, al mismo tiempo, suma pausas obligatorias de hidratación. FIFA informó que los árbitros detendrán todos los partidos a mitad de cada periodo, sin depender de la temperatura o la sede. Manolo Zubiria, director de la División del Torneo de FIFA en Estados Unidos, afirmó: "En cada mitad de todos los partidos habrá una pausa de rehidratación de tres minutos, sin tener en cuenta dónde se disputen, las temperaturas o la existencia de una cubierta en el estadio".
Ese ajuste crea ventanas previsibles para corregir presión, líneas defensivas, cargas físicas o instrucciones de balón parado. Las pausas se ubican a mediados de cada parte y duran tres minutos, con tiempo agregado al final del periodo correspondiente. FIFA precisó que, si existe una lesión cerca del minuto previsto, el árbitro decide el momento exacto de la pausa.
El VAR también amplía su alcance operativo. IFAB aprobó revisar tarjetas rojas derivadas de una segunda amarilla claramente incorrecta, casos de confusión de identidad y saques de esquina concedidos de forma claramente errónea, siempre que la corrección pueda hacerse de inmediato y sin retrasar la reanudación.
La tecnología semiautomatizada de fuera de juego incorpora otra modificación al ritmo. FIFA informó que la versión avanzada enviará directamente al cuerpo arbitral en campo los fueras de juego posicionales claros, mientras el VAR seguirá participando en situaciones donde deba valorarse interferencia en la jugada.
La conducta de los jugadores también entró en el paquete reglamentario. IFAB aprobó sancionar con tarjeta roja, a discreción del organizador, a jugadores que se tapen la boca cuando encaren a un adversario. La misma disposición permite expulsar a jugadores que abandonen el campo en protesta contra una decisión arbitral y a miembros del cuerpo técnico que los exhorten a hacerlo.
El efecto sobre el juego combina aceleración y ordenamiento. Porteros, cambios, reanudaciones, protestas y revisiones quedan bajo protocolos más estrictos, mientras hidratación, VAR y fuera de juego semiautomatizado introducen pausas o decisiones más estructuradas. El Mundial 2026 no elimina las interrupciones, pero cambia quién controla el ritmo, cuándo se detiene el partido y qué costo tiene retrasarlo.