La Administración de Control de Drogas de Estados Unidos elevó el tono de su ofensiva contra el tráfico de fentanilo, una droga que el director de la agencia, Terry Cole, presentó como el eje más urgente de su trabajo operativo. En un mensaje difundido en redes sociales, el funcionario apuntó directamente contra los cárteles mexicanos y aseguró que la agencia trabaja para cortar las redes que distribuyen este opioide sintético en territorio estadounidense.
"El fentanilo es una amenaza como nunca antes habíamos visto. Los cárteles mexicanos, el Cártel de Sinaloa y el CJNG [Cártel Jalisco Nueva Generación] son la prioridad número uno de la DEA", alertó.
La crisis fue presentada por el funcionario como un problema con impacto directo en hogares, comunidades y cuerpos de seguridad. En el video compartido en X, Cole mostró cientos de fotografías de personas fallecidas y atribuyó esas muertes a la operación de los cárteles.
"Ha destruido familias, ha devastado comunidades y ha puesto a prueba a las fuerzas del orden en todos los niveles", afirmó el director de la DEA.
“El fentanilo es una amenaza como nunca antes habíamos visto. Los cárteles mexicanos, el Cártel de Sinaloa y el CJNG, son la prioridad número uno de la DEA. Ha destruido familias, ha devastado comunidades y ha puesto a prueba a las fuerzas del orden en todos los niveles. El… https://t.co/m5kt5pUspx pic.twitter.com/RILrnNNAMf
— Embajada de EE.UU. en México (@USEmbassyMEX) June 25, 2026
Cole también sostuvo que la agencia atraviesa un momento de alta concentración operativa. De acuerdo con su mensaje, la DEA "nunca ha estado más enfocada, más alineada o más dedicada a atacar la crisis de fentanilo" como ahora.
Una ofensiva contra redes de distribución
El director general de la DEA no limitó el objetivo a los grandes grupos criminales. Su mensaje también se extiende a personas vinculadas con la distribución y beneficio económico derivado del fentanilo. El funcionario advirtió que la agencia irá contra cualquier "facilitador, distribuidor, cualquier individuo que se beneficie con este veneno".
La DEA también presentó cifras de decomisos atribuidas al periodo iniciado con la administración de Donald Trump. Cole señaló la confiscación de 14 mil kilos de fentanilo y más de 62 millones de píldoras, una cantidad que, afirmó, equivale a 470 millones de dosis mortales.
El objetivo declarado por la agencia
El cierre del mensaje apuntó a una meta política y operativa de amplio alcance. Cole afirmó que el objetivo es un Estados Unidos "libre de fentanilo", una frase que colocó la crisis de opioides en el centro del trabajo actual de la agencia.
"El pueblo estadounidense espera y merece que la DEA elimine esta amenaza y eso es exactamente lo que estamos haciendo", expresó. Con esa postura, la DEA presentó su ofensiva como una respuesta directa al impacto del fentanilo y a las operaciones atribuidas al Cártel de Sinaloa y al CJNG.