Corea del Sur juega en México desde antes del partido en Guadalajara

Corea del Sur juega en México desde antes del partido en Guadalajara

Foto: Axel Olivares

Guadalajara recibe este jueves 18 de junio un partido que se empezó a jugar mucho antes de que México y Corea del Sur salieran a la cancha. El clima previo al partido ya se siente más allá de las tribunas: también deja ver una relación que creció en México con empresas surcoreanas, restaurantes, música K-Pop y una simpatía futbolera nacida en Rusia 2018.

 

El cruce llega con ambos equipos igualados en puntos y con una historia reciente que todavía pesa en la memoria del Tri. Para muchos mexicanos, Corea del Sur dejó de ser un rival distante cuando venció a Alemania hace ocho años y ayudó a México a seguir con vida en aquella Copa del Mundo.

 

 

El encuentro se disputa en el Estadio Guadalajara, a las 19:00 horas del centro de México. Ambos equipos llegan con tres puntos en el Grupo A, tras las victorias de México ante Sudáfrica y Corea del Sur frente a Chequia.

 

La escena tiene un antecedente que muchos aficionados mexicanos todavía recuerdan con gratitud. En 2018, Corea del Sur venció 2-0 a Alemania y ese resultado ayudó a México a avanzar a octavos de final, pese a la derrota del Tri ante Suecia. En Monterrey, aficionados celebraron frente al consulado surcoreano con el canto "Coreano, hermano, ya eres mexicano". Desde entonces la relación bilateral no ha parado de prosperar.

 

De Pesquería al kimchi

 

La presencia surcoreana en México no nació con el fútbol. Primero apareció en los parques industriales. En 2024, la inversión extranjera directa de Corea del Sur en México alcanzó 1,296 millones de dólares, con Nuevo León, Ciudad de México y Baja California como los principales receptores.

 

Una de las marcas surcoreanos más fuertes que apostó por México fue Kia que convirtió a Pesquería, Nuevo León, en uno de los símbolos más visibles de esa relación. Su planta mexicana inició operaciones en mayo de 2016 y alcanzó los dos millones de vehículos producidos en agosto de 2024, con exportaciones a más de 190 países.

 

 

La llegada de empresas también movió la vida cotidiana en la región. En Apodaca, Pesquería y Monterrey ya aparecen restaurantes de barbacoa coreana, tiendas de alimentos importados, letreros en español y coreano, y servicios pensados para una comunidad que creció alrededor de la industria. De acuerdo con el cónsul honorario Gregorio Canales, actualmente viven unos 5,000 surcoreanos en la zona metropolitana de Monterrey.

 

K-pop, el caballo de Troya de este vínculo

 

El otro camino de entrada fue cultural. El Centro Cultural Coreano en México, que opera desde 2012, se mezclaba en sus principios con el resto de las comunidades. Sin embargo, con el auge del K-pop, los concursos de K-pop Cover Dance Festival, las clases de idioma, las exposiciones y los talleres de experiencia cultural ganaron una gran relevancia en México. Esa oferta ayudó a llevar la llamada Ola Coreana a públicos que ya consumen música, moda, cosmética y gastronomía coreana.

 

 

La comida hizo el resto sin pedir permiso. Ramen, kimchi, pollo frito coreano y parrillas al centro de la mesa dejaron de ser rarezas en zonas urbanas de México. En 2025, la Universidad Autónoma de Nayarit organizó el Festival de Día de Hangeul y K-FOOD, con mercadito gastronómico, comida gratuita, talleres de artesanía y prueba de hanbok. En abril de 2026, Ciudad de México recibió el 2026 K-Food & Culture Festival, con degustaciones de ramen, tteokbokki, soju, dakgangjeong, samgyeopsal y otros platillos coreanos.

 

Una relación que también se mide en comercio

 

Corea del Sur no es el socio gigante de México, pero sí uno de esos jugadores que aparecen en silencio dentro de la vida industrial del país. En 2025, el intercambio bilateral rondó los 27,000 millones de dólares: lejos de los más de 872,000 millones con Estados Unidos y por debajo de los más de 129,000 millones con China, pero suficiente para explicar por qué tantas piezas, máquinas y componentes coreanos terminan en fábricas mexicanas. En febrero de 2026, México vendió 813 millones de dólares a Corea del Sur y compró 2,249 millones, una diferencia que confirma el peso coreano como proveedor industrial.

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