Se hizo viral un video en el que muestra a un robot humanoide vestido de payaso y haciendo una exhibición de artes marciales, lanzando una patada que impacta en el abdomen de un niño espectador.
De acuerdo con los videos difundidos en redes sociales, el incidente ocurrió en un área donde no existían barreras físicas suficientes entre el robot y los asistentes, lo que ha generado cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad utilizados durante este tipo de presentaciones públicas.
A robot wearing a blue clown wig in China appeared to strike a young child with a spinning kick, causing the child to double over in pain. pic.twitter.com/phrFGdpWxO
— andrew (@TGIAndrew) June 7, 2026
El caso no parece corresponder a una supuesta “rebelión” o pérdida total de control del robot, sino a un fallo de contención, posiblemente relacionado con la programación de movimientos dinámicos o con una operación remota ejecutada demasiado cerca del público.
Sin embargo, el episodio se suma a una larga lista de accidentes vinculados con sistemas automatizados y robots industriales.
El primer caso documentado de una muerte causada por un robot ocurrió en 1979, cuando Robert Williams, trabajador de una planta de Ford en Michigan, Estados Unidos, fue golpeado por un brazo robótico de aproximadamente una tonelada mientras llevaba a cabo labores de mantenimiento.
En 1981, un trabajador de mantenimiento en Kawasaki Heavy Industries, entró a reparar un robot en mal funcionamiento, saltando una barrera de seguridad; el robot se activó, lo empujó contra una máquina y lo aplastó.
En la planta de la Volkswagen de Alemania, en 2015, un contratista de 22 años instalaba un robot estacionario en la planta de Baunatal, el brazo lo agarró y lo aplastó contra una placa metálica, causándole la muerte. La armadora lo atribuyó a error humano.
En una planta de vegetales, de Corea del Sur, en 2023, un robot de paletizado confundió a un trabajador con una caja de pimientos, lo agarró, lo presionó contra la cinta transportadora y lo aplastó, muriendo posteriormente.
En marzo de 2026, durante una demostración de baile en la provincia de Shaanxi, un robot humanoide Unitree G1 golpeó accidentalmente a un niño en la cara con un manotazo mientras ejecutaba giros y movimientos con los brazos extendidos.
A robot designed for public entertainment punched a child during a tech show in China. The incident, caused by a system glitch or programming error ???????????? pic.twitter.com/YlhCsORIk4
— THE GLOBAL NEWS. (@THE_GLOBE_N) June 7, 2026
El incidente ocurre en un momento de rápida expansión de los robots humanoides, con miles de unidades comercializadas durante 2025 y expectativas de crecimiento acelerado para 2026.
Los fabricantes destacan que los robots modernos incorporan sensores de colisión, límites de fuerza, sistemas de parada de emergencia y estándares internacionales de seguridad. Además, en entornos industriales controlados, la automatización ha contribuido a reducir accidentes al asumir tareas consideradas peligrosas para los trabajadores.
No obstante, expertos advierten que los mayores desafíos aparecen cuando los robots operan en ambientes abiertos o impredecibles, donde interactúan directamente con personas.
Entre los riesgos identificados se encuentran errores de software, fallos de percepción, movimientos inesperados, caídas, interferencias en los sistemas de control y deficiencias en los protocolos de supervisión.
Aunque los accidentes graves continúan siendo poco frecuentes en comparación con los millones de robots industriales que operan en el mundo, el crecimiento acelerado de los humanoides en espacios públicos ha incrementado la atención sobre los llamados "incidentes cercanos" y las fallas menores.
El caso ocurrido en Xinjiang se ha convertido así en un recordatorio de que el avance tecnológico requiere acompañarse de medidas de seguridad igualmente robustas.
Para los especialistas, la confianza pública en los robots dependerá no solo de sus capacidades físicas o de inteligencia artificial, sino de la certeza de que pueden convivir de manera segura con las personas.