"Revitalizar el crecimiento es prioridad", la advertencia de la OCDE para México

"Revitalizar el crecimiento es prioridad", la advertencia de la OCDE para México

Foto: Xinhua

La economía mundial perdería fuerza en 2026 por el aumento de los costos energéticos, el encarecimiento de materias primas y condiciones financieras más restrictivas. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proyecta que el PIB global pase de 3.4% en 2025 a 2.8% en 2026, antes de recuperarse a 3.1% en 2027.

 

El deterioro aparece ligado al conflicto en Medio Oriente y sus efectos en la energía, el transporte y los insumos industriales. Ese movimiento presiona los costos de hogares y empresas, mientras la inflación del G20 mantiene una trayectoria elevada durante 2026.

 

 

La presión no se limita al petróleo. Desde febrero de 2026 también subieron materias primas como gas, urea, azufre, metanol, polietileno y polipropileno, insumos vinculados con energía, fertilizantes e industria. La OCDE también advierte que un escenario prolongado implicaría un alza de 50% en petróleo, gas y fertilizantes.

 

En ese entorno, las autoridades monetarias enfrentan una decisión de equilibrio. La OCDE expresó que "los bancos centrales deberán ponderar el riesgo de una inflación persistente contra el de una desaceleración severa".

 

América Latina entra con menor margen

 

América Latina llega al nuevo choque con actividad menos frágil que en episodios previos, pero con herramientas de política económica más limitadas. De acuerdo con la OCDE, el escenario regional posee "mayor resiliencia económica, pero menores márgenes de política".

 

El crecimiento promedio de las siete principales economías latinoamericanas —Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México y Perú— bajaría de 2.2% en 2025 a 1.7% en 2026, con una recuperación a 2.2% en 2027.

 

La región también enfrenta mayor presión fiscal. El encarecimiento energético endureció las condiciones financieras y elevó los rendimientos de bonos soberanos en varios países. Ante el mayor peso de la deuda y los intereses, la OCDE plantea que "el apoyo fiscal debe ser temporal y focalizado".

 

El caso mexicano

 

México aparece entre las economías con crecimiento moderado dentro del bloque regional. La OCDE afirma que "revitalizar el crecimiento es la prioridad" para el país y proyecta una expansión de 0.8% en 2026 y 1.8% en 2027, apoyada por el consumo privado. La inversión se recuperaría de forma gradual, aunque la incertidumbre seguirá como límite.

 

 

La inflación mexicana continúa por encima de la meta, pasando de 3.8% en 2025 a 3.9% en 2026, para luego bajar a 3.2% en 2027. De acuerdo con el organismo, esta subida se ve impulsada por frutas y vegetales. Mientras tanto, los servicios siguen arriba de 4%. La OCDE señala riesgos al alza asociados al conflicto en Medio Oriente, aunque subraya que el bajo dinamismo económico ayudaría a reducir presiones inflacionarias.

 

En política económica, el organismo plantea que México debe reforzar ingresos tributarios y mejorar la calidad del gasto para sostener las finanzas públicas. También propone simplificar y digitalizar regulaciones para elevar competitividad y empleo formal. Con respecto al diagnóstico sobre capital fijo, la OCDE afirma que "la inversión sigue siendo débil".

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