A sólo 10 días del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la fiebre futbolera ya se refleja en las calles, centros comerciales y mercados de Puebla, donde miles de aficionados buscan playeras, chamarras, pants, shorts, tacos y tenis alusivos a la Selección Mexicana y a otras selecciones participantes.
Sin duda, la prenda más buscada es la playera oficial del Tri, en tiendas especializadas, departamentales y plataformas oficiales, la versión para aficionados tiene un costo aproximado de 1,999 pesos, mientras que la edición tipo jugador o Authentic puede alcanzar entre 2,999 y 3,199 pesos, dependiendo del modelo y las características; las versiones infantiles también rondan los 1,699 pesos.
Sin embargo, para una gran parte de los consumidores, estos precios resultan difíciles de costear, por ello, las réplicas comercializadas en el Centro Histórico, tianguis y puestos ambulantes se han convertido en una alternativa popular.
En estos espacios, una playera de la Selección Mexicana puede encontrarse entre 100 y 400 pesos, mientras que algunas versiones consideradas de mejor calidad llegan a venderse entre 400 y 700 pesos.
La diferencia de precio entre una playera oficial y una réplica puede superar el 80 o incluso el 90 %, esta situación ha impulsado una fuerte demanda de productos no oficiales, especialmente de selecciones como México, Argentina, Brasil, España y Alemania, cuyos jerseys figuran entre los más solicitados por los aficionados poblanos.
Pero el fenómeno no se limita a las playeras, un outfit completo de futbol con productos originales puede representar una inversión considerable. Los shorts oficiales tienen precios que van de 500 a 1,200 pesos; los pants de entrenamiento oscilan entre 800 y 2,000 pesos; mientras que las chamarras deportivas pueden costar desde 1,500 hasta casi 5,000 pesos.
A ello se suma el calzado, los tacos o botines de gama básica tienen precios cercanos a los 1,500 o 2,500 pesos, pero los modelos profesionales de marcas reconocidas pueden superar los 7,000 pesos; en el caso de los tenis deportivos o casuales, los costos fluctúan entre 1,000 y 3,500 pesos.
De esta forma, vestir un conjunto completamente original para vivir la experiencia mundialista puede representar un gasto de entre 8,000 y 20,000 pesos, dependiendo de las marcas y los modelos elegidos.
En contraste, quienes optan por productos de imitación pueden armar un conjunto similar con una inversión mucho menor, las réplicas de shorts se venden entre 150 y 300 pesos; los pants entre 300 y 600 pesos; las chamarras entre 400 y 800 pesos; mientras que los tacos y tenis oscilan entre 300 y 1,000 pesos.
En total, un outfit completo puede costar entre 2,000 y 5,000 pesos.
La cercanía de la Copa del Mundo ha provocado que numerosos comerciantes ambulantes sustituyan parte de su mercancía habitual por productos relacionados con el futbol.
Además, la oferta se ha extendido a redes sociales y plataformas digitales, donde también proliferan las ventas de jerseys y accesorios mundialistas.
Aunque la compra de mercancía pirata implica afectaciones a la industria formal, a la propiedad intelectual y a la recaudación fiscal, para muchos aficionados representa la única opción para sumarse al ambiente mundialista sin comprometer su economía.
Así, en Puebla, la cuenta regresiva para el Mundial 2026 no sólo se vive en las canchas y las transmisiones deportivas, sino también en los mercados, los centros comerciales y los bolsillos de miles de seguidores que buscan portar los colores de su selección favorita.