Ante el clima económico marcado por los intereses arancelarios e industriales de Estados Unidos, el papel de México en la revisión del T-MEC se encuentra en un punto de inflexión. De acuerdo con Cynthia Valeriano, profesora de economía del Tecnológico (Tec) Monterrey, existen tres posibles escenarios para la economía mexicana.
Desde el establecimiento del Tratado entre México, Canadá y Estados Unidos (T-MEC) como el sucesor del TCLAN, las fichas del tablero comercial se enfrentaron a cambios que redefinieron la economía regional. En la presentación titulada: la revisión del TMEC: Riesgos sistémicos reconfiguración política y nearshoring 2.0, el Tec de Monterrey reveló que entre estas transformaciones se encuentran:
- Adopción de la inteligencia artificial
- Expansión económica en China, especialmente en materia manufacturera
- Relocalización de los negocios por nearshoring basada en los intereses de Estados Unidos
- Guerra de minerales críticos y semiconductores
- Transformaciones de control, soberanía, y seguridad en los procesos de nearshoring
Bajo esta línea, Valeriano detalló que los economistas esperan que México se enfrente a tres escenarios posibles en la revisión del T-MEC. Con Washington en el centro de las negociaciones, las consideraciones para la nación mexicana consisten en anticipar el grado de medidas de coerción comercial.
Primer escenario: una revisión controlada con actor predominante
La académica reveló que el desenlace más probable de la revisión del T-MEC, con 85% de las estimaciones según la teoría de juegos, es un equilibrio regional moderado. Este resultado implica continuar con la política comercial actual, bajo elementos como la supervisión de inversiones de Asia en Norteamérica, y la estabilidad de aranceles en Canadá y México.
Sin embargo, bajo la presión de las concesiones del presidente estadounidense, Donald Trump, el primer resultado posible dejaría a México en una posición donde deberá aceptar los términos del mandatario. Según el TEC, esto respondería a una medida de precaución para no perder el acceso preferencial al comercio regional, y minimizar las tensiones políticas.
Segundo escenario: negociaciones duras y coerción estadounidense
A partir del 50% de probabilidades de ocurrir, el segundo escenario para México en la revisión del T-MEC supone un incremento de la mano dura estadounidense. Comparado con el primer caso, aquí el país recibirá aranceles selectivos, investigaciones antidumping, mayor presión migratoria, y una serie de restricciones a la inversión extranjera.
Tercer escenario: fragmentación
Con un 35% de probabilidad, el último caso representa la situación macroeconómica y geopolítica desfavorable para los tres. Mientras en el segundo caso las autoridades de Washington pueden recurrir a órganos de fiscalización para supervisar la actividad regional, en esta situación la única medida es la ruptura.
Según la presentación a la cual accedió NotiPress, una ruptura de esta escala supone grandes pérdidas de inversiones y exportaciones para México. Ello representa un escenario de riesgo ante el atractivo del nearshoring, en particular para los sectores industriales que esperan un mayor crecimiento. Asimismo, desde un dilema del prisionero para los tres países: cada economía quedaría sujeta a sus propios incentivos políticos y al comportamiento internacional que reaccionaría a las medidas más agresivas de comercio.