Qué significa que la OMS eleve el riesgo de ébola en RDC de "alto" a "muy alto"

Qué significa que la OMS eleve el riesgo de ébola en RDC de "alto" a "muy alto"

Foto: Xinhua

El ébola volvió a encender las alertas en República Democrática del Congo (RDC). El brote avanza en zonas donde la guerra, los desplazamientos y la falta de acceso sanitario hacen más difícil detectar casos y aislar contactos.

 

En ese contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió elevar el riesgo del ébola en RDC de "alto" a "muy alto". Esta decisión refleja un cambio en la gravedad operativa del brote. Aun así, la categoría no equivale a una pandemia, sino a una alerta máxima dentro del país afectado por la propagación del virus, las limitaciones del sistema sanitario y la dificultad para cortar cadenas de contagio.

 

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, explicó el alcance de la revisión durante una rueda de prensa. La enfermedad "se propaga rápidamente", afirmó, al describir una situación donde el avance territorial del brote reduce el margen de respuesta médica. "Actualmente estamos revisando nuestra evaluación de riesgos para calificarlo de muy alto a nivel nacional, alto a nivel regional y bajo a nivel mundial", afirmó. Aun así, la OMS mantiene activa la emergencia de salud pública de importancia internacional.

 

El nivel muy alto resume una combinación de factores. El virus circula en un país con zonas de conflicto, desplazamientos forzados y acceso irregular a servicios de salud. En ese contexto, identificar enfermos, aislar contactos y trasladar equipos médicos se vuelve más lento, justo cuando cada demora puede abrir nuevas cadenas de transmisión.

 

Un brote más difícil de contener

 

La epidemia se expandió en Kivu del Norte y Kivu del Sur, provincias atravesadas por la línea de frente entre fuerzas congoleñas y el grupo armado M23, apoyado por Ruanda. La presencia de combates y controles territoriales fragmentados complica la movilidad del personal sanitario, el seguimiento de contactos y la instalación de centros de aislamiento.

 

El foco inicial se ubica en Ituri, donde la OMS envió más personal ante escenas de caos. En regiones con inseguridad, el control sanitario depende de acciones básicas pero difíciles de sostener: detección temprana, separación de casos sospechosos, protección del personal médico y monitoreo de personas expuestas.

 

La cepa Bundibugyo reduce el margen sanitario

 

La alerta también se relaciona con la cepa responsable del brote. Bundibugyo no cuenta con una vacuna aprobada ni con un tratamiento específico autorizado.

 

El avance del brote se vuelve más delicado cuando las comunidades se desplazan por violencia o falta de alimentos. En esas condiciones, una persona expuesta puede moverse antes de presentar síntomas o quedar fuera del rastreo sanitario. Esa pérdida de seguimiento aumenta el riesgo de transmisión silenciosa.

 

Greg Ranm, director de Save the Children, definió el brote como "una nueva crisis masiva que se suma a una situación ya de por sí difícil".

 

Por otro lado, la situación en Uganda aparece como un punto de vigilancia regional. Tedros indicó que el país se mantiene "estable, con dos casos confirmados y un deceso notificado". Por el momento, solo el riesgo de la enfermedad en RDC mantiene el estatus de "muy alto".

 

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