KINSHASA.- El número de muertos por el brote más reciente de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ha aumentado a 136, dijo hoy martes el ministro de Salud, Roger Kamba.
En total, se han notificado 543 casos sospechosos en todo el país, incluidos 32 casos confirmados en laboratorio, señaló Kamba en una conferencia de prensa en la capital, Kinshasa, y añadió que todos los fallecimientos eran casos probables sospechosos de estar relacionados con el virus.
El ministro dijo que actualmente 69 pacientes están recibiendo tratamiento en centros especializados de ébola. Las autoridades sanitarias han intensificado la detección de casos, el aislamiento, el rastreo de contactos y los esfuerzos de tratamiento, a medida que el brote continúa propagándose en las zonas afectadas.
El brote, declarado el 15 de mayo, es el decimoséptimo en la República Democrática del Congo desde 1976. Su epicentro se encuentra en la provincia de Ituri, pero también se han reportado casos confirmados en la vecina provincia de Kivu del Norte.
El brote está causado por la cepa Bundibugyo, para la cual no existe una vacuna específica ni un tratamiento aprobado.
El domingo, la Organización Mundial de la Salud declaró al brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda como una emergencia de salud pública de preocupación internacional.
The International Health Regulations Emergency Committee on #Ebola caused by Bundibugyo virus in #DRC and #Uganda will meet today, 19 May 2026 from 17h30 CEST (GMT+2) https://t.co/JV36PSec4Q@DrTedros determined the event constitutes a public health emergency of international… pic.twitter.com/27Nsg1eLk5
— World Health Organization (WHO) (@WHO) May 19, 2026
Los países vecinos, entre ellos Ruanda, Burundi y Tanzania, han intensificado la vigilancia, los controles fronterizos y las medidas de preparación para emergencias.
Por su parte, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África declararon el lunes al más reciente brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda como una emergencia de salud pública de importancia para la seguridad continental.