En el marco de las reflexiones sobre el papel del magisterio en México, un profesor de la región de Valle de Serdán señaló que la educación en zonas rurales enfrenta una crisis marcada por la falta de infraestructura, carencia de tecnología, rezago académico y bajos salarios reales.
En entrevista con Imagen Poblana, el profesor con más de 23 años de trayectoria en educación media superior, que pidió permanecer en el anonimato, afirmó que las condiciones en las que trabajan los docentes rurales son muy distintas a las de escuelas urbanas, especialmente en bachilleratos generales estatales ubicados en comunidades alejadas.
“El principal problema es que no contamos con herramientas tecnológicas ni infraestructura adecuada, no tenemos laboratorios, equipos de cómputo ni profesores especializados en áreas como educación física o artes; los maestros tenemos que ser ‘todólogos’ y adaptarnos a las necesidades de cada escuela”, explicó.
El docente señaló que muchos planteles apenas cuentan con aulas básicas, dirección y sanitarios, e incluso algunos carecen de acceso constante al agua potable.
“Hay bachilleratos generales donde solamente hay tres aulas, una dirección y dos baños. En muchos casos ni siquiera se cuenta con agua”, lamentó.
Respecto al reciente incremento salarial anunciado para el magisterio, consideró que el impacto real en el salario base es mucho menor al difundido oficialmente, "se habla de un aumento del 9%, pero, realmente al salario base, conocido como 07, el incremento real es de apenas entre 3% y 4%, el resto corresponde a prestaciones y otros conceptos”, detalló.
Asimismo, advirtió que el rezago educativo derivado de la pandemia continúa afectando gravemente a estudiantes de nivel medio superior, particularmente en zonas rurales.
“Muchos alumnos llegan sin saber leer o comprender textos, la educación tiene un rezago muy grande desde la pandemia y además existe una política de no reprobar estudiantes que termina afectando aún más el aprendizaje”, sostuvo.
El profesor señaló que las dificultades económicas de las familias también influyen directamente en el desempeño académico de los jóvenes, pues muchos padres no cuentan con las herramientas o conocimientos para apoyarlos en sus estudios.
“La educación en México, desde preescolar hasta nivel medio superior, está en crisis, los estudiantes no logran adquirir los conocimientos necesarios para incorporarse adecuadamente al siguiente nivel educativo”, indicó.
Pese a ello, destacó que el profesorado en regiones rurales mantiene una alta preparación académica.
“En nuestra zona escolar, entre el 65 y 70 % de los maestros cuenta con licenciatura, maestría e incluso posgrado. El problema no es la preparación docente, sino la falta de recursos para impartir educación de calidad”, concluyó.