El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, declaró oficialmente a Corea del Sur como un estado hostil, informó la Agencia Telegráfica Central de Corea (KCNA, por sus siglas en inglés).
"Consideraremos a Corea del Sur como el estado más hostil, rechazándola e ignorándola por completo con las palabras y acciones más claras", declaró Kim Jong-un en su discurso inaugural durante la primera sesión de la Asamblea Suprema del Pueblo.
El líder norcoreano advirtió que cualquier posible injerencia de Corea del Sur en la República Popular Democrática de Corea (RPDC) será seguida de una represalia despiadada.
???????????? Kim Jong-un declares South Korea 'most hostile' nation
— Sputnik (@SputnikInt) March 23, 2026
North Korea's leader officially designates the South as an enemy, warning that any action affecting the DPRK will be met without hesitation. pic.twitter.com/WRktu6vpaj
Asimismo, aseguró que el Gobierno norcoreano "continuará fortaleciendo de manera constante el estatus de estado nuclear como absolutamente irreversible y lanzará una lucha ofensiva contra las fuerzas que se nos oponen para aplastarlas a todas".
En 2023, el líder norcoreano Kim Jong-un declaró que ya no consideraba posible la unificación pacífica con la República de Corea, al definir la relación entre ambos países como la de "dos Estados mutuamente hostiles".
Desde abril de 2024, RPDC ha volado las carreteras y vías férreas que conectaban ambas Coreas y, en noviembre de ese mismo año, erigió barreras antitanque y terraplenes en su lugar. El 14 de octubre de este año, la agencia de noticias Yonhap informó que la longitud de esas barreras en la frontera intercoreana había alcanzado los diez kilómetros.
Al mismo tiempo, desde que asumió el cargo en junio, el actual presidente de la República de Corea ha insistido en promover esfuerzos activos para mejorar las relaciones con la RPDC.
Sin embargo, las autoridades norcoreanas han criticado duramente dichas iniciativas, al considerar que Seúl sigue fortaleciendo su alianza trilateral con Estados Unidos y Japón y realizando ejercicios militares conjuntos.
El líder norcoreano calificó la participación surcoreana en esas maniobras como una amenaza directa a la seguridad en la península coreana y a nivel mundial, y exigió una expansión radical del arsenal nuclear de su país.
La hermana de Kim Jong-un, Kim Yo-jong, subdirectora del Departamento del Comité Central del Partido del Trabajo de RPDC, también rechazó los intentos del gobierno surcoreano por mostrar una política de no hostilidad, señalando que Seúl oculta un "núcleo de confrontación" tras sus gestos de reconciliación.