La reciente firma de un acuerdo regional entre Estados Unidos y 20 países de América Latina excluyó a México, pese a su papel central en la lucha contra el narcotráfico en el continente. Esta decisión, tomada durante la conferencia "Américas contra los carteles" en Miami el 5 de marzo, representa un cambio significativo en las prioridades de seguridad hemisférica lideradas por Washington.
El evento, realizado en la sede del Comando Sur de Estados Unidos, reunió a representantes de gobiernos como Argentina, República Dominicana, Honduras y Paraguay. La declaración conjunta, encabezada por el secretario de Defensa Pete Hegseth, delineó una estrategia común para enfrentar el "narcoterrorismo", reforzar la seguridad fronteriza y proteger infraestructura crítica a través de cooperación bilateral y multilateral.
Hegseth afirmó que su país está preparado para actuar en solitario contra las amenazas si los gobiernos de la región no intensifican sus esfuerzos. "Estados Unidos está preparado para abordar estas amenazas e ir solo a la ofensiva si es necesario", declaró durante su intervención. La cumbre también sirvió para consolidar una doctrina regional conocida como "Donroe", que permite a Estados Unidos ejecutar operaciones militares sin autorización previa de los países involucrados.
Today, we launched a historic effort at @SOUTHCOM — the first ever America’s Counter-Cartel Coalition (A3C).
— Secretary of War Pete Hegseth (@SecWar) March 6, 2026
Military leaders from across the Caribbean, Central America, and South America joining together to aggressively and urgently confront threats to our homeland and… pic.twitter.com/g9027fx0Vd
Bajo esa doctrina, Washington reportó haber bombardeado 44 embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico entre septiembre de 2025 y marzo de 2026, en el contexto de la operación Lanza del Sur. De acuerdo con cifras citadas por las autoridades, estas acciones dejaron al menos 150 personas muertas.
México, Colombia, Brasil y Nicaragua no fueron convocados a la cumbre ni incluidos en la alianza firmada, a pesar de ser territorios clave en las rutas del narcotráfico. En el caso mexicano, la omisión es especialmente relevante debido a su condición de frontera directa con Estados Unidos y su historial de cooperación bilateral en materia de seguridad y combate a los cárteles. Hasta el momento, la administración estadounidense no emitió una explicación oficial sobre los criterios de selección.
Durante la cumbre, Hegseth presentó además un panorama sobre el impacto regional de las redes criminales. Afirmó que más de un millón de estadounidenses murieron por sobredosis desde 2021, mientras que la industria del tráfico humano alcanzó los 13 mil millones de dólares en 2022. Según los datos compartidos, América alberga apenas el 12% de la población mundial, pero registra un tercio de los crímenes violentos del planeta.
La exclusión de México en este acuerdo genera dudas sobre el rumbo actual de la cooperación regional y el papel del país en la arquitectura de seguridad hemisférica. Aunque no se suspendieron los canales bilaterales existentes, la firma de este pacto sin su participación podría marcar un reordenamiento de alianzas y prioridades en la región.