El brote del virus Nipah reportado recientemente en India ha encendido alertas sanitarias en medios internacionales. Sin embargo, conforme a la Red Global de Virus (GVN, por sus siglas en inglés), este episodio, grave en términos clínicos, no representa emergencia sanitaria mundial, ni constituye amenaza de expansión pandémica. La declaración fue emitida el 30 de enero de 2026 y se basa en una evaluación científica que considera la naturaleza del virus, su patrón histórico de aparición y las condiciones que permiten o limitan su transmisión.
El virus Nipah es un patógeno zoonótico transmitido por murciélagos frugívoros. Las infecciones en humanos ocurren generalmente tras el contacto directo con animales infectados o con alimentos contaminados por fluidos de estos animales. Aunque es posible la transmisión entre personas, esta es poco común y suele requerir contacto físico estrecho en la fase aguda de la enfermedad, según informó la GVN.
"La transmisión humana sostenida no ha sido una característica de estos brotes", afirmó Linfa Wang, directora del Centro de Excelencia GVN en la Facultad de Medicina Duke-NUS en Singapur. Según la experta, los casos recientes siguen un patrón observado previamente en India y Bangladés, donde los brotes tienden a estar vinculados a factores ambientales y culturales específicos, más que a una propagación masiva entre personas.
La evaluación del riesgo sanitario de un virus no se basa únicamente en su letalidad, sino también en su capacidad de diseminarse de forma sostenida entre humanos. El virus Nipah tiene una alta tasa de mortalidad en los casos graves, pero su limitada capacidad de contagio lo sitúa en una categoría distinta a la de patógenos con potencial pandémico. Por esta razón, su reaparición en ciertas zonas del sur de Asia, aunque preocupante para las autoridades locales, no activa protocolos de emergencia internacional.
Además, el virus no es nuevo para las autoridades sanitarias de la región. Se han registrado brotes de manera casi anual en la última década, especialmente en Kerala, donde instituciones como el Instituto de Virología Avanzada (IAV), afiliado a la GVN, mantienen operaciones de vigilancia activa y desarrollo de herramientas diagnósticas. Este conocimiento acumulado permite respuestas más rápidas y focalizadas, limitando la dispersión del virus.
El papel de los sistemas de salud pública resulta clave en la contención. Países con infraestructura epidemiológica sólida pueden implementar medidas preventivas, detectar casos tempranos y evitar que una infección localizada escale a un escenario de transmisión comunitaria. La GVN destacó que la vigilancia, el diagnóstico temprano y las redes científicas internacionales son los principales escudos ante enfermedades emergentes como Nipah.
Actualmente, no existen tratamientos antivirales ni vacunas aprobadas contra este virus, aunque se han desarrollado candidatos prometedores en estudios preclínicos. La GVN enfatizó que el avance en estos frentes depende de la cooperación internacional y de una inversión continua en salud pública. (NotiPress)