El Parlamento Europeo paralizó el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur apenas cuatro días después de su firma, al aprobar su remisión al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE). Esta decisión detiene el proceso de ratificación y abre una revisión legal que podría extenderse durante al menos 18 meses.
La votación se llevó a cabo este miércoles 21 de enero en Estrasburgo, donde la moción fue aprobada por 334 votos a favor, 324 en contra y once abstenciones. El objetivo del envío al TJUE es determinar si el tratado, firmado el 17 de enero en Asunción, Paraguay, se ajusta a los tratados fundacionales del bloque europeo.
UE-Mercosur: il Parlamento europeo ha deciso di chiedere alla Corte di giustizia dell’Unione europea di valutare se l’accordo UE-Mercosur sia conforme ai Trattati dell’UE.
— Parlamento europeo (@Europarl_IT) January 21, 2026
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Firmado en el teatro José Asunción Flores del Banco Central del Paraguay, el acuerdo representa el mayor pacto comercial entre Sudamérica y la UE y fue suscrito tras más de 25 años de negociaciones intermitentes. Estuvieron presentes autoridades como Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y líderes de países miembros del Mercosur.
La base legal del tratado y el mecanismo de reequilibrio son los principales focos de preocupación para los eurodiputados. El Parlamento cuestiona que los capítulos comerciales se ratifiquen sin aval de los parlamentos nacionales, lo cual, según varios legisladores, podría "afectar a la autonomía regulatoria de la Unión Europea".
El TJUE señaló que estos dictámenes pueden tardar entre 18 y 24 meses, aunque aclaró: "puede, cuando las circunstancias lo requieran, dar prioridad a una solicitud de opinión en la práctica". Durante el debate, algunas voces advirtieron que retrasar la ratificación podría tener consecuencias políticas en el contexto de tensiones comerciales internacionales.
Desde la Comisión Europea, el portavoz Olof Gill declaró: "Según nuestro análisis, las cuestiones planteadas por el Parlamento Europeo en esta moción no están justificadas porque la Comisión Europea ya las ha abordado de manera muy profunda con el Parlamento". También aclaró que las inquietudes no son nuevas y fueron tratadas en acuerdos anteriores, como el firmado con Chile.
La oposición al tratado no es un fenómeno nuevo dentro del espacio europeo actual. Cinco países —Francia, Irlanda, Polonia, Austria y Hungría— votaron en contra durante la aprobación en el Consejo Europeo mientras que Bélgica, por su parte, se abstuvo. El rechazo está motivado principalmente por los efectos que la liberalización comercial podría tener sobre los sectores agrícolas de estos países.
Paralelamente, diversos grupos ambientalistas han expresado críticas constantes al contenido del acuerdo firmado. "Este acuerdo va básicamente en contra de los compromisos climáticos de la UE", señaló Audrey Changoe, de Climate Action Network Europe. Las preocupaciones incluyen impactos sobre biodiversidad, deforestación y emisiones en Sudamérica.
El futuro del acuerdo UE-Mercosur dependerá ahora del dictamen del tribunal con sede en Luxemburgo. Si se determina que alguno de sus mecanismos vulnera los tratados comunitarios, el tratado podría requerir modificaciones sustanciales o incluso enfrentar su anulación definitiva. (NotiPress)