La noche poblana se pintó de azul en el estadio Cuauhtémoc. Cruz Azul se impuso 1-0 al Club Puebla en un duelo en el que el inmueble fue tomado por la marea celeste que disfrutó al coloso de la colonia Maravillas como su casa cementera.
Desde tempranas horas, los alrededores del estadio comenzaron a teñirse de azul. Niños pequeños cargando a “Costalito”, la entrañable mascota del Cruz Azul, caminaban de la mano de sus padres, mientras familias completas lucían orgullosas las playeras celestes, algunas nuevas y otras con historia, listas para apoyar a su equipo en su segundo partido como local en territorio poblano.
El ambiente fue de fiesta. Entre antojitos, cánticos y banderas ondeando, la afición celeste mostró que Puebla también sabe rugir cuando juega La Máquina. La expectativa era alta y la ilusión intacta, sobre todo tras el buen arranque del equipo dirigido por Nicolás Larcamón en este inmueble.
¡Puebla se queda con 10! ❌
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Tremenda falta sobre Lira y Monárrez se lleva la tarjeta roja ???? #SabadoFutbolero pic.twitter.com/umfPm0pfu8
Dentro del terreno de juego, Cruz Azul respondió al respaldo de su gente. Con orden, paciencia y una propuesta clara, los celestes controlaron el ritmo del partido ante un Puebla que intentó competir, pero que se encontró con un rival sólido y bien plantado en todas sus líneas.
¡Gol de la Máquina! ????⚽
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Paradela hace el primero de la noche... ¡Dos goles en tres partidos! ????#SabadoFutbolero pic.twitter.com/VQDuS6umHl
La recompensa llegó al minuto 78. El argentino José Paradela apareció en el momento justo para mandar el balón al fondo de la red y desatar el festejo de los aproximadamente 15,000 aficionados presentes, en su mayoría seguidores de La Máquina, que celebraron el tanto como si se tratara de una final.
Con este triunfo, Cruz Azul mantiene marca perfecta en el estadio Cuauhtémoc, sumando su segunda victoria como local en este escenario. La noche terminó como empezó: teñida de azul, con sonrisas en las gradas y la sensación de que, al menos por ahora, Puebla también es territorio cementero.