
Durante la conferencia "Uso de redes sociales e influencers en farmacéutica", parte del encuentro "Autorregulación y Transparencia en el Sector Farmacéutico y de Insumos para la Salud: Lecciones aprendidas y desafíos a futuro", especialistas debatieron sobre el valor educativo de los contenidos médicos en plataformas digitales. NotiPress accedió a la conferencia convocada por la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), donde profesionales de salud y representantes corporativos abordaron las implicaciones formativas del fenómeno.
Iniciativas digitales impulsadas por médicos captaron el interés de millones de personas, especialmente en YouTube y TikTok. El doctor Marco Antonio Sotomayor, neurocientífico e influencer, explicó el potencial de estas redes para educar a gran escala, pero también reconoció los riesgos inherentes a esa exposición. Su participación aportó perspectiva sobre la responsabilidad de quienes generan mensajes sobre salud ante una audiencia no especializada.
Rodrigo Corona, médico psiquiatra con experiencia en contenido psicoeducativo, planteó una inquietud central del foro: "No estamos entrenados en comunicación efectiva, en seguir tratamientos". Esta observación reflejó la distancia existente entre la formación clínica tradicional y las habilidades requeridas para ejercer una influencia informativa responsable en entornos digitales.
Por su parte, Berenice Vázquez, responsable de compliance en GSK, subrayó la importancia de establecer parámetros claros para que los mensajes difundidos por médicos en redes conserven su rigor científico. "Los terceros son nuestra responsabilidad", afirmó, al aludir a la necesidad de acompañar y capacitar a los voceros, incluso cuando estos operan fuera de estructuras institucionales.
Mientras tanto, Rafael Quintanilla, director Farma en Silanes, sostuvo que la industria debe comprometerse con una visión más amplia del impacto educativo de los contenidos digitales. A su juicio, limitarse a una relación transaccional impide construir mensajes efectivos. "Estamos en un proceso de entendimiento de cuál es el impacto", puntualizó durante su intervención.
La discusión adicional giró en torno a la credibilidad que los usuarios otorgan a los influencers médicos. Muchos pacientes establecen vínculos emocionales con estos comunicadores, generando lo que el Dr. Corona denominó relaciones "parasociales". En este tipo de vínculo, la confianza puede sustituir la verificación, lo cual incrementa la necesidad de actuar con responsabilidad en la generación de información sanitaria.
Otras propuestas tienen que ver con el desarrollo de programas de formación en comunicación para profesionales de salud interesados en compartir contenidos en línea. También se sugirió que la industria respalde con recursos y orientación a quienes buscan informar sin comprometer los estándares éticos ni científicos.
En definitiva, este espacio de reflexión buscó transmitir que la educación médica digital representa una oportunidad valiosa. Aun así, debe gestionarse con criterios de transparencia, integridad y compromiso con la salud pública. (Notipress)