
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciará el miércoles 2 de abril un nuevo paquete de aranceles globales. La medida, que busca responder a lo que el mandatario considera barreras comerciales injustas, marca un giro significativo en la política comercial estadounidense. Las tarifas, de carácter recíproco y con efecto inmediato, serán presentadas en una ceremonia oficial a las 16:00 hora del Este (20:00 GMT) en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, según confirmó la portavoz presidencial Karoline Leavitt.
Además del anuncio general, el gobierno de Estados Unidos implementará un arancel del 25% a las importaciones de automóviles a nivel mundial, cuya entrada en vigor está prevista para el próximo 3 de abril. Estas acciones reflejan un alejamiento de los acuerdos multilaterales promovidos por organismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC), en favor de un enfoque unilateral.
Si bien los detalles específicos serán revelados durante el anuncio, diversas fuentes señalaron que la administración podría aplicar tarifas diferenciadas por país, en lugar del 20% universal mencionado en reportes previos. Según un exfuncionario del gobierno, el número de países afectados superaría los 15 previamente identificados por el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Durante una reunión con legisladores republicanos, Bessent explicó que las nuevas tarifas funcionarán como un "techo", sujeto a reducción si los países afectados aceptan las condiciones estadounidenses. Por su parte, Ryan Majerus, exfuncionario del Departamento de Comercio, indicó que una tarifa universal facilitaría la aplicación inmediata y aumentaría la recaudación, mientras que un enfoque individualizado permitiría una respuesta más precisa a prácticas específicas.
Trump reactivó aranceles del 25% sobre acero y aluminio, e impuso un 20% a importaciones chinas relacionadas con el combate al fentanilo. También expirará este miércoles una exención temporal otorgada a productos de Canadá y México vinculados a esas tarifas.
Estas nuevas tarifas serán acumulativas, lo que implica aumentos sustanciales en el costo de importaciones. Por ejemplo, un vehículo fabricado en México podría enfrentar un arancel total del 52,5%. Esta situación generó preocupación entre empresas e inversionistas por la interdependencia de las automotrices a lo largo de todo Norteamérica.
Mientras tanto, en los mercados financieros, la volatilidad aumentó desde mediados de febrero. La pérdida en capitalización bursátil asciende a aproximadamente 5 billones de dólares. Mientras tanto, socios comerciales como Canadá, México y la Unión Europea anunciaron que evaluarán represalias ante lo que consideran medidas injustificadas.
"Ante los desafíos que se avecinan, el primer ministro Carney y la presidenta Sheinbaum enfatizaron la importancia de proteger la competitividad de América del Norte respetando la soberanía de cada país", declaró la oficina del primer ministro canadiense.
A nivel interno, Trump argumentó que los acuerdos previos afectaron a trabajadores y fabricantes estadounidenses, contribuyendo a un déficit de bienes que supera los 1,2 billones de dólares. Un estudio del Yale University Budget Lab calcula que un arancel adicional del 20% podría incrementar en 3.400 dólares anuales los gastos del hogar promedio en Estados Unidos. (NotiPress)