
El desarrollo de pruebas para medir el envejecimiento generó entusiasmo en la comunidad científica y en el público. Estas herramientas, basadas en biomarcadores como la metilación del ADN, prometen evaluar la velocidad del deterioro biológico. Sin embargo, expertos advierten que su validez aún debe demostrarse antes de su aplicación en la medicina o el bienestar.
Kim Kardashian participó en una prueba comercial en julio de 2024, determinando que su "edad biológica" era menor a la cronológica. Matthew Dawson, director de TruDiagnostic, la empresa que realizó la prueba, le dijo: "Deberías darte una palmadita en la espalda". Aunque Terrie Moffitt, neuropsicóloga de la Universidad Duke, expresó: "Me sentí mortificada", al ver la prueba en un reality show.
Este interés por los biomarcadores impulsó inversiones importantes. En diciembre de 2024, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Salud de Estados Unidos anunció un programa para desarrollar y validar biomarcadores del envejecimiento. La Fundación Hevolution destinó 400 millones de dólares a la investigación sobre longevidad, mientras que XPRIZE Healthspan lanzó una competencia de siete años y 101 millones de dólares.
Uno de los pioneros en este campo es el genetista Steve Horvath, quien hace más de una década identificó 353 sitios de metilación en el ADN que se correlacionaban con la edad cronológica. Sin embargo, estos relojes epigenéticos no demostraron predecir con precisión la salud o la longevidad. Por ello, investigadores intentaron mejorar la exactitud de las pruebas al incluir factores como el recuento de glóbulos blancos y los niveles de glucosa.
Moffitt y su equipo analizaron datos de individuos durante varios años para medir la velocidad del deterioro biológico. "Está capturando la progresión lenta y gradual del declive biológico", explicó la investigadora. A pesar de estos avances, la relación entre los patrones de metilación y el envejecimiento sigue sin estar clara. "¿Por qué aumentó la metilación y qué salió mal?", se cuestionó Horvath.
Otros enfoques exploraron biomarcadores alternativos como el de la epidemióloga molecular Eline Slagboom, del Centro Médico de la Universidad de Leiden. Desarrolló MetaboHealth, una prueba basada en 14 metabolitos sanguíneos vinculados a la mortalidad. Por su parte, un equipo británico creó una prueba que mide 200 proteínas en la sangre para evaluar el envejecimiento.
A pesar del entusiasmo, algunos investigadores señalaron problemas en la validación de estos biomarcadores. Un estudio de 2022 reveló que seis relojes epigenéticos ampliamente utilizados pueden arrojar resultados con variaciones de hasta nueve años en una misma muestra. Brian Chen, epidemiólogo molecular del Instituto de Investigación del Centro Médico California Pacific, advirtió: "Hay mucha confusión" sobre la interpretación de estas pruebas.
La falta de consenso en la comunidad científica generó debates sobre la definición de la "edad biológica". Un estudio de 2024, basado en una encuesta a más de 100 investigadores, encontró que el 30% la vinculó con la pérdida de función con el tiempo, mientras que otros la asociaron con el daño acumulado o el aumento de la mortalidad.
El escepticismo también alcanzó a los consumidores. Chen relató que, cuando trabajó en una empresa emergente que desarrollaba un reloj epigenético para seguros de vida, los clientes reaccionaban con enojo si obtenían resultados negativos. "Dicen que la prueba está mal", comentó.
A pesar de las dudas, los relojes moleculares siguen captando la atención del público y la comunidad científica. Moffitt reconoció que la exposición mediática permitió que más personas conocieran la metilación del ADN. "Millones de seguidores de las Kardashian ahora saben qué es la metilación del ADN", señaló. (NotiPress)