“La laguna rosa”, una película que da visibilidad al Síndrome de Down

“La laguna rosa”, una película que da visibilidad al Síndrome de Down

La laguna rosa”, ópera prima de Juan Arce y Francisco Gallo, cuenta la historia de dos hermanos que se encuentran alejados: Arturo (Gerardo Oñate) un joven superficial y vanidoso y Mariana (Mónica Arce) una chica talentosa, con Síndrome de Down, que su pasión es el ballet y que hará hasta lo imposible por cumplir su sueño, llegará a las salas de cine este próximo 4 de abril.

 

La trama de la cinta gira en torno a Mariana quien tiene una importante presentación de Ballet en la ciudad de Mérida, por lo que necesita la ayuda de su hemano Arturo para poder ir. Acompañados por Camila (Elsy Jiménez), la maestra de Ballet de Mariana, los tres se embarcan en un viaje de reconexión y aprendizaje, donde Arturo cuestionará varias decisiones que ha tomado en su vida que lo han distanciado de su hermana; mientras que Mariana buscará defender su individualidad a través de la danza, rompiendo con los estigmas y estereotipos asociados al Síndrome de Down. 

 

Escrita, producida y co-dirigida por Juan Arce, hermano de Mónica. Juan tenía el sueño de hacer una película, mientras que Monica tenía el sueño de ser actriz. Así que ambos hermanos unieron fuerzas y levantaron este proyecto, el cual comenzó hace 6 años. A esta aventura se sumó Francisco Gallo, co-director y director de fotografía. 

 

“Esta película se ha convertido en nuestra misión y a través de ella, queremos dar visibilidad al Síndrome de Down, mostrando que al final todos somos personas, con problemas, necesidades, cualidades y defectos. La inclusión es fundamental en nuestra sociedad y la empatía permite que seamos mejores personas, comunidad, país y mundo”, dijo Juan Arce.

 

 

El 21 de marzo es el Día Mundial del Síndrome de Down, con esta celebración se busca generar una mayor conciencia pública sobre este tema y recordar la dignidad inherente y las valiosas contribuciones de las personas con discapacidad como promotores del bienestar y de la diversidad de sus comunidades. Asimismo, resaltar la importancia de su autonomía e independencia individual, en particular la libertad de tomar sus propias decisiones.

 

Alrededor de 1000 millones de personas en el mundo tienen alguna discapacidad, 1 de cada 700 personas nace con Síndrome de Down, cada una tiene sus propios talentos, defectos y sueños.

 

“Yo tengo discapacidad pero aun así tengo gustos, tengo metas y soy feliz. Me gusta mucho bailar y actuar, porque saco las emociones que tengo dentro, expreso lo que tengo en mi corazón”, afirmó Mónica Arce.

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