Grasas trans, ¿qué son y por qué son tan peligrosas?

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Las grasas trans son una de las grasas alimentarias más dañinas para la salud y que hay aún en el mercado, de ahí que en algunos países la industria alimenticia tenga prohibido usarlas, aunque muchos, como es el caso de México, continúan distribuyéndose libremente.

 

Las grasas trans son principalmente ácidos grasos que se forman a través de un proceso industrial en el que convierte aceite líquido en grasa sólida, a este procedimiento se le llama hidrogenación del aceite y además de ser conocidos como grasas trans, también se le llama aceites parcialmente hidrogenados, grasas trans colesterol y ácidos grasos trans.

 

Este procedimiento es usado por la industria alimenticia debido a que ayuda a que los aceites sean más estables y menos propensos al enranciamiento, que se produce cuando fríes algún producto o alimento.

 

Debido a la cantidad de grasas que acumulan, las grasas trans son incluso más dañinos para la salud que las grasas saturadas, de ahí que múltiples organizaciones dedicadas a la promoción de la salud sugieren que menos del 1% de las calorías ingeridas por una persona deben de ser de origen trans.

 

 

Las grasas trans están consideradas a nivel mundial como una de las principales causas de enfermedades como la obesidad, además de males cardiovasculares porque aumentan el colesterol malo en la sangre, provocando la acumulación de este en las arterias y aumentando el riesgo de cardiopatías.

 

¿En dónde están las grasas trans?

 

Las grasas trans están principalmente en alimentos procesados, pues si bien existen de forma natural en algunas carnes, estas grasas de origen animal son consideradas menos dañinos que aquellas que pasan por un proceso de industrialización.

 

De este modo, podemos decir que las grasas trans que provocan daños a la salud están principalmente en productos fritos o empanizados, tales como nuggets, croquetas, medallones de pollo y verduras que hayan sido rebozadas.

 

 

Las papas fritas, el queso en las palomitas, las frituras de fécula de maíz, así como galletas, alimentos congelados, pizzas y hasta el helado son principalmente los alimentos que contienen grasas trans.

 

Debido a que también están en las grasas sólidas como la margarina y la manteca, es muy probable que pasteles y tartas que se comercializan contengan grasas trans, por lo que cualquier especialista en la medicina recomendará consumir la menor cantidad posible.

 

Una manera de evitar consumir ácidos grasos trans es sustituyendo algunos ingredientes de la comida como puede ser emplear aceite oliva en lugar de mantequilla o no consumir demasiados alimentos procesados.

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