Primer mundo, a tope de contagios COVID-19… ¿México a la baja?

Foto: Xinhua

Es un hecho que el COVID-19 es una enfermedad que llegó para quedarse en el mundo, pues pese a los esfuerzos en la vacunación a nivel mundial, los contagios siguen a la orden del día y la pandemia no cede por completo.

 

Países de primer mundo han mostrado mucha eficacia respecto a la vacunación de su población, alcanzando niveles que les han permitido abrir por completo su economía y regresar a la vida como se conocía antes de la pandemia.

 

No obstante, esto no ha resuelto que los contagios se mantengan a tope y hay casos muy específicos de países de primer mundo que han vacunado a la gran mayoría de su población y siguen registrando demasiados nuevos casos de COVID-19.

 

Ejemplo claro es lo que sucede en Rusia, uno de los países que primero tuvo su propia vacuna (Sputnik V) y comenzó con una intensa campaña de inoculación, pero que mantiene altos números de contagios.

 

 

Tan solo en las últimas horas, Rusia registró 34,325 nuevos casos positivos de coronavirus, lo que ha renovado su máximo histórico de contagios por séptimo día consecutivo, confirmando además 998 decesos a causa de este virus.

 

Estados Unidos, otro de los países que más vacunas ha aplicado y que ha regresado a la normalidad, presentó en las últimas horas 89,404 nuevos contagios, con lo que llegó a 44’801,768 casos positivos desde el comienzo de la pandemia.

 

Este país se mantiene, pese a todos sus esfuerzos de vacunación, en el primer lugar de naciones en cuanto a contagios y muertes por COVID-19.

 

Lo que sucede en Rusia y Estados Unidos puede explicarse con la falta de medidas sanitarias por parte de la población, que al estar inoculada se siente inmune al COVID-19, lo que se ha confirmado que no es cierto, pues pese a contar con la vacuna, cualquier persona puede todavía contagiarse.

 

Esta situación pone también sobre la mesa de reflexiones lo que entonces estaría sucediendo con países como México, que pese a no tener todavía los niveles de vacunación de estas naciones, ya abrió toda su economía sin restricciones.

 

 

Además, en países como el nuestro ha quedado demostrado que la responsabilidad social no es el fuerte de los ciudadanos, sobre todo de la población más joven, que ni siquiera ha recibido una primera dosis de la vacuna anticovid.

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