Los perros ven el mundo en blanco y negro: ¿mito o realidad?

Los perros ven el mundo en blanco y negro: ¿mito o realidad?

Foto: Unsplash

La creencia de que los perros solo pueden ver en blanco y negro ha sido desterrada por la ciencia: tu fiel amigo puede ver en colores. Es cierto que no ven todos los colores que el ser humano puede percibir, pero su visión tiene un par de superpoderes que los hacen mucho mejores en ciertas condiciones.

 

La ciencia ha demostrado que los perros no ven todos los colores como los seres humanos y otros animales, pero nos aventajan en algunas situaciones de baja visibilidad. Para comprender esto, primero explicaremos cómo funciona la percepción de los colores gracias a las células que tenemos en nuestros ojos.

 

¿Cómo vemos los colores?

 

Los seres humanos podemos distinguir unos 10 millones de colores dentro del espectro visible, señala la Academia Estadounidense de Oftalmología —AAO, por sus siglas en inglés—. El espectro visible es la radiación electromagnética que el ojo humano puede percibir. Podemos ver toda radiación con longitud de onda comprendida entre los 380 a 750 nanómetros, es decir el rango entre la luz ultravioleta y la luz infrarroja.

 

La capacidad de percibir los colores se la debemos a unas células fotorreceptoras de la retina del ojo llamadas conos, las cuales se activan cuando hay mayor luminosidad. Hay tres tipos de conos, que se diferencian por el tipo de pigmento fotorreceptor que hay en cada uno de ellos (rojo, verde y azul). El ojo humano tiene alrededor de seis millones de conos.

 

El cerebro distingue el color de un objeto que vemos según el número de fotorreceptores activados por la luz que entra al ojo luego de haber rebotado en la superficie de dicho objeto.

 

¿Cómo los perros ven los colores?

 

Los perros en cambio solo tienen dos tipos de conos, según demostró un estudio de la Universidad de Cambridge. Los científicos determinaron que los perros pueden ver los colores azul y amarillo, así como todas sus combinaciones posibles, ya que perciben el espectro visible comprendido entre los 429 a 555 nanómetros.

 

Otra de las células fotorreceptoras que compartimos los seres humanos y los perros son los bastoncillos. Estas células son especialmente útiles para ambientes de poca luminosidad. Aunque tenemos más bastoncillos que conos —110 millones vs. seis millones—, eso no nos hace especialmente mejores en la visión a poca luz. Pero los perros sí ven mejor que nosotros a la luz crepuscular, ya que tienen más bastoncillos que conos en la zona central de la retina, a la inversa de los humanos.

 

Por si esto fuera poco, los perros cuentan con una ventaja visual más: la tapetum lucidum. Es una capa de tejido que contiene guanina, una membrana reflectiva que mejora la capacidad de visión con baja luminosidad. Gracias a esta membrana, los ojos de los perros y gatos brillan en la noche. Es sobre todo una ventaja para los animales de hábitos nocturnos, como los felinos, que suelen cazar a la noche.

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