La escalofriante historia del Callejón del Muerto

La escalofriante historia del Callejón del Muerto

Foto: Ángel Trinidad

En el Callejón del Muerto de Analco, nombrado así en 1876, “dan más miedo los vivos que los muertos”, expresó un lavacoches de la zona, quien contó a Imagen Poblana cómo un acaudalado hombre de la época le atravesó el corazón con una espada a un hombre que intentó asaltarlo justo en la 12 sur, entre la 3 y 5 oriente.

 

Era una madrugada lluviosa, cuando Juliana Domínguez, esposa de don Anastasio Priego, comenzó labor de parto. Sin dudarlo, el hombre, uno de los más acaudalados de dicha época, tomó su sombrero, su capa y su espada para ir en busca de una partera.

 

Al cabo de unos minutos, fue interceptado por un sujeto que intentó despojarlo de sus pertenencias. Lo que el asaltante no sabía, era que don Anastasio Priego era hábil en el manejo de espadas; incluso, eran pocos los que se atrevían a retarlo.

 

Fue de este modo como el acaudalado hombre terminó con la vida de aquel delincuente y siguió con su trayecto hacia la parroquia de Analco, que en aquellos tiempos era panteón, en busca de una partera que atendiera a su esposa embarazada de gemelos.

 

En este contexto, Imagen Poblana llevó a cabo un recorrido por El Callejón del Muerto. En el lugar había varios lavacoches, quienes descartaron haber vivido algún tipo de actividad paranormal.

 

En tono de broma, los abordados por este medio de comunicación dijeron que “hay que tenerle más miedo a los vivos que a los muertos”.

 

Un hombre que también estaba en la zona mostró una cruz de cemento, ubicada sobre la misma calle y que, de acuerdo con algunos relatos, fue colocada para ahuyentar el alma en pena de aquel hombre asesinado en defensa propia.

 

Imagen Poblana buscó a algunos vecinos de este callejón; sin embargo, actualmente solo hay dos vecindades y el resto de los hogares está abandonado.

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