En menos de 15 minutos, un tratante hace de las suyas

En menos de 15 minutos, un tratante hace de las suyas

En menos de 15 minutos, un tratante logra que un menor se desnude y antes de que marque el minuto 16 ya circulan las fotos por internet.   Así es como funcionan estos tratantes desalmados, comentó Ingrid Ramírez, de Enlace de Capacitación de la Policía Federal Preventiva.   “La Trata de Personas, el Enganche por Internet” fue la conferencia en la que informó sobre el modus operandi de los tratantes por internet.   Explicó que los tratantes que trabajan en la red son meticulosos y pacientes, esperan a que un menor ingrese a la red, lo notan fácilmente y entonces lanzan los ganchos para atraparlos y hacerlos que se desnuden frente a la cámara.   Agregó que desde el otro lado los observan, toman las fotos y las suben en la red, por lo que en menos de 15 minutos ya están en poder de todos los cibernautas.   La especialista explicó que los tratantes o explotadores manejan un poder absoluto hacia sus víctimas y éstas a su vez se someten con facilidad.   “La vulnerabilidad implica una situación de amenaza, de no tener un control absoluto, no existe poder en una situación así, los fines de la explotación serán sexuales, de extracción de órganos, tejidos y sus componentes, explotación laboral, entre otros”, detalló.   El Código de Defensa Social de Puebla contempla a la explotación como utilizar a una persona para beneficio propio, pero no se especifica el bien jurídico, pues fue tomado del Protocolo de Palermo.   “Los resultados de la conducta puede ser formal y material, no siempre cuando el sujeto activo comete la conducta hay una finalidad, pero a veces dará un resultado formal”, dijo.   En 2009, no se especificada los medios punitivos para menores de edad, hoy la agravante será la credibilidad. Si las sanciones eran de 6 a 15 años, ahora serán de 15 a 30 años.   “Hemos encontrado que el consentimiento otorgado por la víctima no es causa de fusión de delito, antes de la reforma a este código las víctimas pertenecen en un estado de disociación y no se reconocen como víctimas porque piensan que su tratante las ha sacado de su situación de violencia”, explicó.   Ante ello, señaló que muchas veces las víctimas que ya llevan mucho tiempo de ser explotadas piensan que su tratante las obliga por amor y eso era un problema legal; sin embargo, esa situación ya cambió.
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